El vicario de la diócesis dio inicio a las celebraciones de Semana Santa con un mensaje centrado en la renovación espiritual y el fortalecimiento de la fe, tras un periodo de preparación de 40 días.
“Nos hemos preparado durante 40 días y hoy empezamos esta Semana Santa. Que sea una semana de renovación para cada uno de nosotros, en la que podamos dejar todo lo malo atrás y llegar al Domingo de Resurrección renovados, restaurados y como personas nuevas”, expresó durante la celebración litúrgica.
Asimismo, destacó que este tiempo representa una oportunidad para fortalecer valores esenciales en los hogares, como la armonía, el diálogo y el perdón, buscando construir espacios donde prevalezca la paz y la presencia de Dios.
Como parte de las tradiciones religiosas, se realizó la bendición de las palmas, un símbolo significativo para los creyentes. “Queremos que nada malo entre a nuestros hogares, que exista armonía, diálogo y perdón, y que lo negativo se quede fuera”, manifestó.
La ceremonia continuó con la oración y la bendición correspondiente: “Dios todopoderoso y eterno, santifica con tu bendición estos ramos, para que quienes seguimos con aclamaciones a Cristo Rey, podamos llegar por Él a la Jerusalén celeste”.
Las actividades de Semana Santa continuarán en los próximos días, convocando a la población a participar activamente en las celebraciones religiosas que marcan una de las fechas más importantes del calendario cristiano.


